Cuando al niño se le empiezan a complicar las matemáticas, en primaria a la edad de los siete años, época en donde debería estar asentado el RAZONAMIENTO. Es importante conocer el origen del desarrollo del aprendizaje en algunos momentos muy claves... y estos se encuentran en la primera infancia (de 0 a 3 años).

PEDAGOGÍA PRENATAL

¡Me encantan las Matemáticas! Esto le encantaría escuchar a muchos padres a sus hijos.

Cuando al niño se le empiezan a complicar las matemáticas, en primaria a la edad de los siete años, época en donde debería estar asentado el RAZONAMIENTO. Como una forma de aprender a saber, a saber vivir, saber moverse por este mundo. Su éxito o fracaso, dependerá mucho de las vivencias que haya tenido en su tiempo, de 0 a 6 años.

Olvidamos las vivencias como juegos del niño desde que NACE pues precisamente estas experiencias son, las que le preparan para su futuro. Nacemos con una cadena genética, pero dependiendo del entorno del niño con sus vivencias, abriremos o no, las primeras conexiones para futuras aprendizajes. Los aprendizajes de un bebe son la ventana para futuros aprendizajes de una forma INTUITIVA.

Un bebe comienza a SENTIR PENSANDO para luego aparezca en El Niño el PENSAR SINTIENDO.

Hoy, lo demuestran la neurología infantil, como estudios sobre cómo se producen los aprendizajes en atención temprana. Los aprendizajes de un bebe los concibe de una forma intuitiva, creando conexiones para otros nuevos si anteriormente ha vivido unas experiencias. El periodo de un niño de 0 a 3 años es el momento del reconocimiento de él mismo, su yo, como de profundidades. Cuando un bebe descubre todos los cambios de las posturas, como posiciones por el mismo, vive las experiencias de las profundidades, calculando valorando alturas y experimentando con su cuerpo, como con sus ojos, oídos, tacto… Le hace reconocer si esa altura puede ser superada por él mismo o necesita ayuda.

Estos aprendizajes del bebe quedan reflejados, cuando comienza a colocar un bloque encima de otro, realizando varias alturas. Cuando un niño alinea, pero no realiza una torre, todavía no ha madurado esas conexiones. El reconocimiento de el mismo …de su yo, …le permite reconocerse si está dentro o fuera de una caja, si cabe o no cabe, si está cerca o lejos del objeto. El descubrir en su cuerpo su cara y su espalda, le permitirá luego situarse en la cara y la espalda de los objetos. Aparecen objetos y desaparecen, están debajo, muchos, pocos, faltan, todos…. Cuando han vivido esto, podrán con cinco o seis años reconocer estas situaciones, en una representación en papel.

El gateo, se escucha pues: mi bebe no ha gateado …como no pasa nada, pues ha conseguido andar. Aparentemente sí, pero hoy sabemos que con el gateo se produce con la coordinación la conexión de los dos hemisferios, así como el seguir el ojo a la mano, el gateo es el ensayo para cuando tenga que realizar la escritura.

CUANTOS PROBLEMAS SOBRE LA LATERALIDAD O LATERALIDAD CRUZADA

La LATERALIDAD, madurada por el propio niño en movimiento, favorece la resolución de situaciones donde hay que orientarse en la dirección, como por ejemplo …cuando llegan las primeras operaciones o más tarde las divisiones con decimales. En generaciones anteriores se recordaba la derecha con una cruz pintada o con algo que le hiciera recordar. Hoy hay un gran porcentaje de adultos que les cuesta orientarse, o encontrar una calle.

La psicomotricidad en un niño de 0 a 6 es fundamental para prevenir futuros problemas con la lógica matemática. El niño mientras se divierte, potencia su capacidad de atención, como concentración, memoriza, crea criterios de espacios, con todas estas vivencias aparece la INTUICIÓN.

Y esta, son los cimientos para que aparezca EL PENSAMIENTO hacia la LÓGICA MATEMÁTICA.

Mª Luisa García Molinero